domingo, 6 de noviembre de 2016

Liderazgo consciente

Liderazgo con conciencia




“Un jefe mandón quiere que su gente haga lo que él quiere, un líder consciente o inspirador quiere que su gente quiera hacer lo que el equipo necesita para ganar”.

Así lo plantea Fred Kofman. Después de varios años sin tener la oportunidad de oírlo, vuelvo a compartir la simplicidad y profundidad de sus conceptos acerca del management

A juicio de Fred Kofman, las organizaciones de hoy hacen esfuerzos por desarrollar su marca en el mercado del talento, asunto tan relevante como la promoción de la misma marca con un producto. En este nuevo escenario, dice Kofman, “la compensación económica solo por salario ha perdido vigencia” y a la gente ese factor no le importa como antes.
Desde su perspectiva, la mejor herramienta competitiva es el bienestar de la gente para que diga ‘aquí me quiero quedar’, señala en sus presentaciones. Este “gurú” del management considera que en liderazgo consciente está el camino para la prosperidad de una organización.

Y agrega que “la autoridad, el “mandonear” ofreciendo premios y amenazando con castigos solo genera “cumplimiento”, o como suelo descomponer la palabra en “cumplí” y “miento””.

"Los líderes inconscientes son los que creen que la autoridad les alcanza
para generar compromiso".
                                                                                                                                                                           Estas son 7 preguntas a Fredy Kofman donde esboza su visión acerca de lo que deben hacer las compañías en materia de talento humano para lograr el éxito.

¿Cuál considera que es la mayor dificultad que enfrentan las organizaciones hoy?

El mismo que enfrentaron siempre: la des-organización. Dado que los seres humanos tenemos un ego y perseguimos el interés propio, es necesario armar un esquema de incentivos que hagan que esa persecución del interés propio se oriente hacia un interés colectivo, es decir, el objetivo organizacional. Esto es imposible de hacer con los incentivos económicos tradicionales. 

¿Cómo cree que la pueden solucionar?

Con lo que se llama el liderazgo consciente. El que está informado por la economía, la antropología y la filosofía (principalmente la ética). Es al mismo tiempo lógico y psicológico. El líder consciente evoca el compromiso interno de los miembros de su organización ofreciéndoles una oportunidad de trascendencia, una posibilidad de participar en una empresa extraordinaria que les da “alimento”, tanto material como espiritual. 

¿Qué caracteriza a quienes no ejercen el liderazgo consciente?

Los líderes inconscientes son los que creen que la autoridad les alcanza para generar compromiso. La autoridad, el “mandonear”, ofreciendo premios y amenazando con castigos solo genera “cumplimiento”. Y esto es una farsa, ya que las personas no dan realmente lo mejor de sí cuando son mandadas. Un jefe mandón (es decir, un líder inconsciente) quiere que su gente haga lo que él quiere. 

Y considero que un líder consciente (es decir, inspirador), quiere que su gente quiera hacer lo que el equipo necesita para ganar. El objetivo no es “hacer” sino ganar el juego. Eso es el espíritu de equipo que permite hazañas increíbles, tanto en los deportes como en los negocios.

¿Qué caracteriza y qué no caracteriza a una empresa consciente?

Una empresa consciente es un equipo que hace lo necesario para ganar, cuidando las relaciones entre los miembros del equipo, y asegurándose que todos los integrantes sientan la satisfacción, el bienestar y el crecimiento personal por pertenecer al equipo. 

¿Cuáles son las empresas que usted citaría como modelo de práctica de estos conceptos y por qué?

LinkedIn, donde trabajo con Jeff Weiner, es un gran ejemplo. También Facebook, liderada por mi vieja amiga Sheryl Sandberg, es otro. Tanto Jeff como Sheryl son líderes conscientes que inspiran a su gente de manera excelente. 


Los conceptos son fáciles de entender, pero difíciles de mantener en la práctica. Son sentido común, pero no son los comportamientos más comunes. Es igual a una dieta. Todos entendemos el libro, pero la verdadera dieta es cuando uno se sienta a la mesa. Igual con estas ideas. Es simple captarlas, pero luego hay que mantener la disciplina para implementarlas.

La importancia del liderazgo inspirador es mantener a una organización alineada y motivada para producir resultados extraordinarios de manera sostenible

viernes, 19 de agosto de 2016

Trabajo y Alto desempeño




Veni, vidi, vici

La frase, atribuida a Julio César —según Suetonio, la escribió tras la batalla de Zela, en la que derrotó al rey del Ponto— y que se traduce por "Vine, vi y vencí", se utiliza habitualmente para significar la contundencia con la que se ha hecho algo con éxito.

Los JJOO están llegando a su fin pero nos sigue regalando historias de vida. Los muchachos argentinos del hockey hierba con Retegui a la cabeza hicieron un repaso a las virtudes humanas que nos hacen posible construir la felicidad que buscamos en esta vida. Fueron un ejemplo para muchas otras disciplinas deportivas –como el futbol- y también nuestro trabajo diario y la familia.

“Trabajo, trabajo y más trabajo”

“Vine a Rio y no sé si tiene mar”. Así vivieron estos días en Rio de Janeiro. Toda una declaración de intenciones lo dicho por el Chapa. Y así llegaron a materializar su objetivo, el éxito, el premio final. Por eso la emoción, las lágrimas, la satisfacción y el festejo. “Estamos en el cielo… Estoy feliz por todo esto, es un premio para estos jugadores que son inquebrantables, son fantásticos”. Expresó el entrenador de los nuevos campeones olímpicos.

Además, el Chapa describió la esencia del equipo y destacó en diálogo con la prensa: "Hay alegría, comunión, solidaridad, estuvieron magníficos. Hicieron un partido inteligente, habíamos perdidos dos jugadores importantísimos y los chicos que entraron jugaron igual. Corrieron cada pelota y la pelearon hasta el final. Nos multiplicamos en defensa y aprovechamos cada ataque”. No se conformó con ver a los Leones festejando ante Alemania confiando ciegamente en que irían por el oro, concentrados en el objetivo y más unidos que nunca. Para Retegui la clave fue la seguridad en sí mismos y la confianza:

Una  ilusión y un propósito

“Lo creímos, lo soñamos, nos ilusionamos y lo concretamos. Confiamos en que podíamos hacerlo, es un sentimiento inexplicable. La verdad que estar con la bandera argentina ahí arriba y que se escuche el himno es una satisfacción enorme”

Fueron a Rio, no vieron el mar y ahora están en el cielo

"Ojalá que ayude a los chicos argentinos, hay que ir a hacer deporte porque la alegría que te da es tremenda. Además es solidaridad, armonía, trabajo en equipo. Comparto esto con toda la argentina, es un orgullo enorme", concluyó con lo poco de voz que le quedó. Nos queda ese objetivo que nos atrapa: “Las finales hay que ganarlas".


viernes, 5 de febrero de 2016

El maestro enseña por lo que es




por Marcelo Vazquez Avila

«Lo que eres habla tan fuerte que no entiendo lo que dices»

Los valores constituyen un aspecto esencial en la educación y en la formación de las personas. Desde la comunicación favorecemos el crecimiento transmitiendo valores claros y testimoniando con nuestra vivencia sus beneficios. La vida es el camino privilegiado para transmitir valores: el respeto enseña respeto, la acogida enseña acogida, la verdad enseña verdad, la alegría enseña alegría... 

Si queremos ayudar a los nuestros a crecer en valores, debemos demostrar que es posible hacerlo creciendo nosotros mismos. El rumbo de mi vida, y el ejemplo que doy, dependen fundamentalmente del camino que tomo para buscar la felicidad: la busco en los ídolos del mundo, el tener, el poder, el placer; o la busco en los valores trascendentes, el ser, la verdad, la justicia, la fraternidad, el servicio...

Transmitir "Los Valores" tanto imponer sus valores como desentenderse de la formación moral de las personas, son caminos ineficaces en los conflictos de valores. Transmitir valores es, sin embargo, un camino viable y eficaz. La habilidad de transmitir valores se puede sintetizar en: querer influenciar y saber cómo hacerlo: viviéndolos y no predicando. 

Esto supone en primer lugar un trabajo personal: revisar mis valores y clarificarlos; es decir, conocerlos, definirlos con términos claros y verificar si hay coherencia entre lo que proclamo y lo que vivo realmente

Esta verificación me permite descubrir si el valor es real, o si simplemente es algo que quiero vivir, un anhelo, un ideal. Otros aspectos que tener en cuenta para la transmisión de valores: 

  1. Estar seguro de enviar mensajes claros sobre sus valores. 
  2. Estar dispuesto para evolucionar y crecer.  
  3. Mantenerse informado en materia de valores.
Para transmitir valores conviene estar atento y dispuesto a:

 - Utilizar el tiempo necesario para hablar y promover los valores que vivo. 

 - Identificar acciones concretas que son expresiones de la vivencia de valores.

 - Partir de mis convicciones y verificar cómo se encarnan en mi vida. 

 - Distinguir valores esenciales, valores perennes, de valores secundarios, que pueden evolucionar con la cultura y el tiempo. 

 - Cuando afirmo un valor, cuido la coherencia del lenguaje: que los gestos digan lo mismo que las palabras.

Clasificar y conocer mis valores.

  1. ¿Cuáles son mis valores?
    1. Hacer una Lista de mis valores. 
    2. Enumerarlos según prioridad, según su importancia para mí.  
    3. Calcular aproximadamente cuánto tiempo, durante la semana, dedico a esos valores: para practicarlos, hablar de ellos, promoverlos en mi ambiente. 
    4. Comparar mis valores con los valores de mi familia o de mi grupo. 
  2. Los valores que vivo:
    1. Elegir tres valores que corresponden a mis convicciones.
    2. Para cada uno de ellos, encontrar tres acciones concretas realizadas últimamente (hoy, ayer, hace una semana, este mes).- Ejemplo: para el valor familia: el domingo me senté a conversar con mis hijos varones, «ayer almorcé con mi hermano Juan», «acompañé a mi mujer de compras».
Escudo de valores (personal - familiar - grupal).

Escribir: 

 - Lo que considero que es el mayor logro de mi vida. 

 - El valor más importante para mí 

 - La principal cualidad en mi familia.

 - Aquello que más desearía lograr en mi vida.

 - El valor que yo desearía ver que viven y comparten todas las personas.

 - Cuatro cualidades mías que las personas recordarán a mi muerte.

La clarificación de valores consiste en confrontar los valores apreciados
y elegidos, con mi vida: mis acciones concretas,

mis comportamientos y mis hábitos


miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿Que es el Coaching Ejecutivo?

por Pablo Tovar

El Coaching o entrenamiento ejecutivo es un proceso que persigue como objetivo prioritario el máximo desarrollo profesional y personal del coachee y, realizado de una forma óptima y correcta, puede suponer una profunda transformación del individuo que lo recibe.

El Arte del Coaching

Durante mi tiempo de formación como coach, pase por un momento interesante en donde entendí que yo necesitaba tomar primero la medicina que luego le daría a los demás. Por ejemplo, debía accionar prácticas como la reflexión y la transparencia, pero la que mas esfuerzo me tomo fue la de filtrar ideas acerca de mis planes a futuro en función de mis propios valores. 

Es decir, a través del proceso de Coaching necesitaba ser confrontado sabiamente acerca de mis patrones de pensamiento, mi razonamiento “lógico” de las cosas y de las motivaciones en mi vida. El Coaching Ejecutivo o Executive Coaching puede ayudar al directivo al que se dirige el proceso a gestionar, administrar o dirigir su compañía o el área de negocio bajo su responsabilidad de una manera más responsable, sostenible, ética, solidaria, humanista y, consecuentemente, más rentable, productiva y competitiva si el referido proceso de coaching conlleva implícito un enfoque o método asociado al concepto, contenido y significado de Responsabilidad Social Corporativa o Empresarial.

El Coaching, como proceso socrático de formación, consiste en conversaciones o diálogos, a través de la relación entre preguntas y respuestas que mantienen dos personas, coach y coachee. En el referido proceso, el coach ejerce de mero estimulador, indica el camino y conduce a la respuesta o a una posible solución pero es el coachee quien debe llegar a ella por si mismo, ayudándose de la reflexión, el pensamiento, el potencial desarrollo de la faceta personal y profesional, el cambio de actitudes y aptitudes, la mejora de habilidades y competencias, el estudio, la observación, la meditación y la potenciación del talento y las capacidades humanas.
Para conocer el mundo que nos rodea formamos modelos mentales, son semejantes a un mapa que nos guía en el territorio, por lo que si se tiene un mapa erróneo, nos llevará a un lugar equivocado. Con esto podemos decir que no se trata de comenzar por cambiar nuestra conducta ni nuestra actitud, sino nuestro modelo mental sobre el aspecto en cuestión y nuestras creencias, que son la fuente de nuestros comportamientos y actitudes. Pues si creemos que el mundo se opone a lo que deseamos hacer y este modo lo traducimos en conversaciones tales como: Eso no es para mí o las cosas no están bien pero yo no puedo hacer nada para cambiarlas o lo que yo pueda hacer no va a producir una diferencia, etc. Entonces esto realmente se cumplirá. Seguiremos encerrados en rutinas sin solución posible


Precisamente el coaching nos ayuda a salir de esta conversación de posibilidad cero y abrir nuevas puertas. No hay fórmulas mágicas ni recetas; simplemente el compromiso de generar un mundo en el que nos sintamos protagonistas y responsables de nuestra propia existencia. Si nos fijamos en la siguiente afirmación: “me mojé porque llovió” me pone en la posición de víctima donde las circunstancias condicionan mi vida y yo no puedo hacer nada para cambiarlo. Pero si vemos esta otra afirmación: me mojé porque no llevé paraguas, esto me hace ver la responsabilidad (no hablo de buscar al culpable) de mis actos y que yo no estoy en una posición victimista ni de pasividad. Hasta aquí podemos deducir que en el proceso de coaching el protagonista es el coachee (la persona que viene en busca del coach), donde la responsabilidad y las acciones están en sus manos; en su voluntad.


El coaching es una disciplina que apunta a generar en el ser humano un cambio en el modo de verse a sí mismo y de ver el mundo que lo rodea. Muchas veces estamos sumergidos en que nuestra manera de ver o de hacer las cosas es la única, "la mejor"; creemos que el otro "está equivocado", que "no sabe nada" y desde esa creencia invalidamos su opinión. El coaching, en cambio, trabaja desde otro modelo: la validación del otro como un ser auténtico y legítimo cuya opinión es tan auténtica y legítima como la de uno mismo.

sábado, 21 de diciembre de 2013

En busca de la Felicidad

por Marcelo Vazquez Avila






Nosotros los humanos, somos a veces tan tontos que nos preocupamos y perdemos la paz por cuestiones superfluas, sin importancia real y descuidamos imprudentemente las relaciones, los buenos planes y ese tiempo donde alguna vez hemos comprobado que suele acampar la felicidad


Disfrutar el presente


Me animo a decir que la mayoría de nuestras preocupaciones y ansiedades vienen de pensar en el pasado y pre asumir el futuro. Muchas veces pensamos en lo que tuvimos, perdimos y sufrimos o disfrutamos en otros tiempos, y comparamos esas experiencias con nuestro presente. Dilapidando un tiempo que no volverá y sobre el que ya no tenemos opción ni control.
Otras veces queremos anticipar qué traerá el mañana o cómo podremos controlar nuestra vida de manera que obtengamos lo que tanto ansiamos o evitemos lo que nos asusta. En esta reflexión constante sobre lo que fue y lo que puede ser, nos perdemos de lo único que realmente existe: el ahora.
Parece que hoy nos entrenaran para vivir preocupados por el futuro, para tratar de prevenir todo lo negativo o peligroso que pueda pasar. Llenos de temor y de tensión, el hombre de hoy imagina de la peor manera el desarrollo de los acontecimientos. Todo esto sin darse cuenta de que el futuro no existe, y no ha llegado todavía, así que también podría presentarse de una buena manera.
La práctica de vivir en el ahora usualmente nos regala calma, y con esa calma viene el disfrute, la salud y porque no, el avance en lo espiritual.

El pasado y el futuro

Seguramente hemos escuchado una frase popular que sugiere "ocuparte en lugar de preocuparte". Entonces, habría que decidirse a no angustiarse más por el futuro y en su lugar, comenzar a ocuparnos en el presente, de tomar las decisiones y realizar las acciones más adecuadas, para que el futuro sea un buen momento.
De la misma manera sucede con el pasado, vivimos apegados al recuerdo de lo que pasó, con el deseo de que las cosas hubiesen ocurrido de una manera diferente, o permanecemos atados al recuerdo doloroso de alguna situación ya vivida y de la cual no nos hemos podido liberar... Lo más importante es saber que no podemos alterar o cambiar el pasado, que sólo podemos crecer a partir de cada momento vivido, con dolor o con felicidad, de manera que si deseamos cambiar alguna circunstancia vivida atrás, tendremos que poner atención en el presente para actuar conscientemente y así evitar que pueda vuelva a suceder.

La capacidad resiliente

resiliencia - En busca de la felicidad

















La fortaleza de la resiliencia nos permite vivir en el presente, comenzar a reconocer todas las oportunidades, las respuestas y las soluciones que la vida nos da aquí y ahora, atendiendo a lo que está sucediendo en este momento, aprendiendo a estar en presente con los cinco sentidos conectados y alertas. Una buena respuesta es practicar un ejercicio de ubicación. Mirar a nuestro alrededor para encontrar puntos de referencia, observa el cielo, sus colores, la densidad de las nubes, reconoce el lugar en el que nos encontramos, poner los pies en el suelo, hacer contacto con la tierra, observar cómo estás vestido en este momento. Esta práctica te permitirá regresar al momento presente. Luego ocuparse de hacer una sola cosa a la vez. No le permitas a tu mente distraer tu atención. Generalmente tendemos a la dispersión creyendo ser más efectivo si manejamos varias cosas a la vez pero esto puede ser erróneo, pues en la medida en que dividimos el foco de atención, perdemos la capacidad de reconocer y memorizar los detalles, así como disminuimos la capacidad de respuesta efectiva que es proporcional a la atención. Muchas veces son los pendientes urgentes los que nos impiden estar en presente, nos llevan hacia el futuro o hacia el pasado.
Planificar con flexibilidad nuestra vida, viviéndola día a día en función de nuestra capacidad resiliente y en tiempos reales nos permitirá reconocer cada cosa positiva que sucede en nuestro entorno inmediato, y apoyarnos en ello para ganar confianza y optimismo.

viernes, 31 de mayo de 2013

Historias de vida


Por Daniel Meissner




Voluntad y empuje, sobre cualquier tipo de obstáculos
 Valentino Zegarelli tiene 8 años y es hincha de River, aunque "también del Barcelona", como se apresura en aclarar, orgulloso. Juan Gagliardi tiene 13 y se declara fanático de Boca. Nada más los divide. Como buenos precoces amantes del fútbol, desde sus sillas de ruedas no dejan de hablar de su deporte. Piden una pelota, le preguntan al periodista de qué cuadro es hincha, relatan alternativas de lo visto en la TV o en la cancha. Se sienten, por fin, protagonistas. Valentino admira a Messi, Juan, a Riquelme. Ellos fueron el centro de la atención en la reunión realizada en un hotel porteño, donde la Fundación Powerchair Football Argentina presentó el fútbol para personas que utilizan sillas de ruedas motorizadas, iniciativa que ayudará a integrar a numerosas personas con capacidades distintas. Dirigido a ambos sexos, sin distinción de edades a partir de los seis años y con el invalorable propósito de mejorar la calidad de vida, el proyecto tiene firmes cimientos. El director ejecutivo de la fundación, médico deportólogo y profesor de educación física Mariano Rozenberg, los destacó: "Más allá del juego, hay una transmisión de experiencias. Cuando se encuentran familias con problemas parecidos, quienes ya atravesaron la niñez del niño les dan recomendaciones a los padres que tienen hijos más pequeños y aún no vivieron ese proceso. En cuanto a lo deportivo, convertirse en el centro de la acción les brinda a quienes lo practican dejar de ser hinchas o acompañantes. Ahora son deportistas, capaces de crecer en una disciplina, lo que cambia su forma de ver la vida. Sus actividades ya no son sólo educativas o laborales. Se les abre otro panorama".
"La gente que necesita una silla de ruedas motorizada no está en ningún catálogo oficial, así que para nosotros la difusión es fundamental. Por lo general, la gente que se moviliza en ellas es porque no puede hacerlo en una convencional, ya que son quienes sufrieron parálisis cerebral, artrofias o distrofias musculares y esclerosis múltiple, además de otras circunstancias como cuadriplejías o lesiones medulares. Pero al no haber registros de cuántos son o dónde situarlos, apelamos al boca a boca para seguir creciendo". "La idea es tener equipos en la Capital, Gran Buenos Aires, Rosario y Córdoba, donde ya hay familias identificadas. Queremos seguir buscando familias en todos los puntos de la Argentina con la idea fija de seguir creciendo y, de ser posible, tomar parte del tercer Mundial, que se hará en 2015".
Lo que hace específicamente a lo reglamentario, los ejecutores del juego ya lo conocen a la perfección: cuatro jugadores por equipo (tres de campo y un arquero) en una cancha de basquetbol (28 x 15 metros), con arcos de 6 metros de ancho y sillas cuya velocidad no supere los 10km/h. La pelota es N° 10, de cuero y 33 cm de diámetro. No hay categorías por sexo ni por edad, así que un niño puede interactuar con un adulto y un hombre con una mujer sin problemas.
Lorena y Mariano, los padres de Valentino, destacan sobre todas las cosas la integración social de su hijo. "Para Vale fue increíble esta situación, es una oportunidad única. Él siempre se movió a nuestro lado porque requiere de apoyo todo el tiempo para desarrollarse. El fútbol ahora va a darle la posibilidad de ser más independiente, de ir a jugar con su equipo", explican quienes mucho tuvieron que ver con el crecimiento de la disciplina en la Argentina. "El día que tuvo su primer entrenamiento, fue el tema excluyente a la noche en casa", señalan. Patricia y Fernando, los padres de Juan, coinciden en un todo y agregan: "Antes, Juan era puramente espectador. Iba a ver jugar a sus hermanos. Hoy esa situación totalmente pasiva de su parte se terminó y son sus hermanos los que lo van a ver a él y lo aplauden. Eso es impagable y quizá lo más importante de todo".
Para estos nuevos deportistas y sus familias, el primer paso está dado. Los que siguen, serán más sencillos. Porque cuando lo que impera es la fuerza de voluntad, no hay barreras que detengan ninguna ilusión.

El afecto, la comunicación y el apoyo son los pilares sobre los que se sustentan las relaciones familiares

domingo, 12 de agosto de 2012

Neurosis y sentido de vida


por Marcelo Vazquez Avila

Cada época trae sus propias neurosis y esta es una época de neurosis de índole espiritual. La sociedad de consumo, la violencia, las guerras, la situación de crisis económica, el exceso de información, hacen que el ser humano pierda el sentido de su existencia y vivencie el vacío espiritual.

Vivir nuestra vida con un sentido es una alternativa. Podemos escoger ver la vida con el propóstio de encontrar un motivo a la vida, y seguirlo. Más allá de la mera diversión. En contra de huir de los problemas, o de magnificarlos viéndonos atrapados por ellos, se trata más bien, de encontrar un por qué me pasa esto, y para qué me debe estar pasando. Como motor de cambio y mejora. Es como si tuviéramos goteras en la casa. Una alternativa es lamentarnos, o echarle la culpa a la lluvia, o repararlo sin pensar. Pero cuando se repite el problema, o bien, tenemos crisis diferentes, una tras otra, "cuando no me pasa esto, me pasa lo otro...", entonces podemos plantearnos que por algo será, que tenemos goteras. Y podemos meditar sobre ello, encontrar distintas soluciones, llevar a cabo reparaciones más profundas en nuestro Ser, y de esta manera, mejorar notablemente. Posteriormente las crisis cobrarán un sentido de oportunidad de mejora, y para eso nos pasan. Esta elección de ver la vida, es lo que aboga la Psicología positiva, la Logoterapia, y también como comenta Eduard Punset, desde la neurociencia, lo que nos hace felices, es el camino de perseguir un objetivo, de encontrarle un propósito a lo que estamos haciendo, no de conseguirlo.
Francesc Torralba en su libro sobre el sentido de la vida nos dice: «para dotar de sentido la vida, no hace falta tener muchas interacciones, ni conocer muchas personas, ni disfrutar de una gran vida social. Lo único que hace falta es profundizar en los vínculos, ir al fondo y darse cuenta de los misterios que esconde el otro y que, solamente, si se exploran con delicadeza, querrá mostrarlos. No es la cantidad de relaciones lo que da sentido a la vida, sino la calidad de vínculos, la exquisitez del trato que somos capaces de dispensar.» Para poder tener vínculos de calidad, para poder ayudar a una persona que esté viviendo un momento agonizante y traumático, es necesario hacerlo resurgir al mundo de los seres vivos. Y esto no es posible si no hay un proceso de construcción de sentido. Entonces sí que hay porqués.
Cuando hay la capacidad de traducir en palabras, en representaciones verbales susceptibles de ser compartidas, las imágenes y emociones experimentadas; cuando posibilitamos otorgar sentido a todo, las volvemos a integrar a nuestra comunidad de vida, las conferimos humanidad. Esta construcción de sentido permite recuperar el sentimiento de pertenencia a un grupo que ampara las mismas palabras, las mismas imágenes y las mismas explicaciones. ¿Podré algún día ser feliz a pesar de todo lo que me ha pasado? Sí, por supuesto.
La resiliencia se edifica sobre este otorgamiento de sentido. Dar un sentido a la vida constituye un elemento esencial que permite a la persona que ha padecido una agresión sobreponerse a sus dificultades.
Cuando la búsqueda de sentido tiene un desenlace favorable, entonces, la persona herida puede avanzar en su proceso de transformación. Al contrario, si esta búsqueda continúa indefinidamente sin respuesta, sólo encontraremos una herida que nunca cicatrizará: la sensación de desasosiego y el dolor persistirá por mucho tiempo.
Hay una historia muy clarificadora sobre la importancia de poseer un sentido que se atribuye al escritor y poeta francés Charles Péguy: «Charles iba en peregrinación a la catedral de Chartres. En el camino se encontró un hombre picando piedras, malhumorado y furioso. ¿Y usted que está haciendo?, pregunta el escritor. Ya lo ve, pico piedras. Tengo sed, me duele la columna, lo perdí todo, soy una subespecie humana que hace este trabajo miserable. Siguió caminando y se encontró con otro hombre picando piedras. Repite la misma pregunta y éste le contesta: Yo me gano la vida con este trabajo, estoy relativamente satisfecho. Se encuentra con una tercera persona contenta que ante la misma pregunta, le contesta sonriendo y ufano: Aquí estoy, construyendo una catedral. Esa misma piedra desprovista de sentido acaba teniendo todo el sentido del mundo si le sabemos otorgar.»
Víktor Frankl es un claro ejemplo de persona resiliente. Frankl decía que cada época trae sus propias neurosis y que esta es una época de neurosis de índole espiritual, la sociedad de consumo, la violencia, las guerra, la situación de crisis económica, la tecnología hacen que el ser humano pierda el sentido de su existencia y vivencie el vacío espiritual.
Víktor Frankl nació en Viena en el marco de una familia judía. En el otoño de 1942 fue apresado por el régimen nazi juntamente con su esposa y sus padres. Fue deportado al campo de concentración de Theresienstdten. En 1944 fue trasladado a Auschwitz y Dachau. Sobrevivió a ese horror al ser liberado el 27 de abril de 1945 por el ejército norteamericano. Su esposa y sus padres murieron en los campos de concentración.
Después de su liberación vuelve a Viena y escribe su famoso libro “El hombre en búsqueda de sentido” donde describe su vida como prisionero. En esta obra reconoce que, incluso, en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, el ser humano puede encontrar un sentido a su existencia. Más aún, en los campos de concentración, quien perdía el sentido de la vida tenía pocas posibilidades de sobrevivir. “Una persona que se proyecta hacia un sentido, que ha adoptado un compromiso por él, que lo percibe desde una posición de responsabilidad, tendrá una posibilidad de supervivencia incomparablemente mayor en situaciones límite que la del resto de la gente normal”.

Si conocemos el porqué de nuestra vida, podremos soportar todos los «cómos» a los cuales estamos sometidos. El sentido devuelve a la persona inmersa en situaciones trágicas a abrirse a los aspectos positivos de la existencia.